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Donde los trabajadores pudieron votar, lo hicieron por la huelga

Con una importante participación de cerca de 900 trabajadores de Bancamía, culminó el proceso convocado por las organizaciones sindicales ACEB y ASEFINCO, para que estos decidieran con su voto por la huelga o el tribunal como mecanismo para dirimir el conflicto colectivo de trabajo generado con ocasión de la presentación del Pliego de Peticiones hace ya 60 días.
La votación se realizó durante los días 26, 27, 28 y 29 de agosto, en medio de una agresiva y reprochable campaña intimidatoria contra los trabajadores, adelantada por parte de Bancamia, tendiente a constreñirles e impedirles que ejercieran el derecho a decidir sobre el desarrollo de su conflicto.

Con el acompañamiento del Ministerio del Trabajo a través de sus inspectores, previamente convocados por los sindicatos, se realizó la votación en un gran número de sucursales y dependencias a nivel nacional. En los días previos a la votación, el Banco montó una campaña a través de los gerentes y jefes de área para sabotear el proceso e intimidar a los trabajadores advirtiéndoles que los jefes estarían atentos a la votación para ver quienes participaban. Velada o abiertamente se instaba a no votar y se les advertía de manera desafiante que la huelga era inconveniente, que se les suspenderían los contratos o que, quienes votarán se tendrían que atener a las posteriores consecuencias. También se presionó a los empleados para que contra su querer publicaran en redes sociales su respaldo al Banco manifestando que no participarían en la votación.

Desde el inicio mismo de la negociación, Bancamia desarrolló su campaña, orientando a los gerentes para que intervinieran, si el conflicto colectivo no se resolvía en su etapa de arreglo directo y se debía recurrir a la votación. La intervención consistía en obligar a colocar las urnas debajo de las cámaras e interponerse en el proceso, haciendo presencia al lado de la urna y tomar nota de quienes votaban. Así mismo, ordenar a los ejecutivos para que no llegaran a las oficinas o salir de las mismas y así evitar su participación. Estas instrucciones están registradas en las notas de una gerente, a las que tuvimos acceso.

Adicionalmente el Banco contrató a una serie de personas que dijeron ser abogados, para que se hicieran presentes en muchas oficinas con el supuesto ánimo de supervisar la votación, pero en el fondo, lo que se trataba era de obstruir el proceso y generar miedo en los trabajadores. En algunos lugares, el Banco a través de funcionarios de alta dirección, que se presentaban como simples trabajadores interesados en observar la votación y escrutinio, pretendió suplantar la función de voceros y representantes de los trabajadores que en el proceso tienen los sindicatos según la Ley, pues estos son los únicos responsables de la organización, el control y la dirección de la asamblea para la votación. Tal fue el caso en la Dirección General del señor Edgar Cubides, Director Nacional de Gestión y Desarrollo.

En la Dirección General, para atemorizar a los cerca de 500 empleados que laboran allí e impedirles que ejercieran su derecho a votar, el Banco en los días previos a la votación activo un número importante de cámaras en todos los pisos y se dio a la tarea de que eso lo conocieran los trabajadores, quienes el día de la votación nos hicieron saber que no podrían votar porque desde el centro de monitoreo ubicado en esa Dirección, se tenía montado un operativo de vigilancia para controlarlos.

Estas prácticas constitutivas de violación al derecho de asociación, de intimidación al elector y de supresión al derecho que como ciudadanos la ley les da a los trabajadores para que puedan con su voto definir sobre su conflicto laboral, fueron constatadas por los inspectores del Ministerio de Trabajo que acompañaron el proceso de votación. Prácticas que en su momento denunciaremos como un capítulo más de la flagrante y constante violación a la libertad sindical y al derecho de asociación que acostumbra Bancamía.

En donde los trabajadores lograron romper el cerco de terror participaron decididamente, esto ocurrió en algo más de 100 oficinas a nivel nacional. De los 900 votos en urna, 750 fueron por la huelga y el resto por el tribunal o nulos. En casi 40 oficinas, incluida toda la dirección general, los trabajadores deseaban votar, pero manifestaron que no lo hacían porque se encontraban asustados o amenazados, manifestaciones que hicieron en presencia de los Inspectores de Trabajo. En oficinas ubicadas en municipios muy lejanos no se pudo adelantar el proceso por ausencia del Ministerio o porque el sindicato no logró llegar hasta allí.

La votación un aprendizaje y expresión del malestar de los trabajadores.

La votación por la huelga, además de servir para reivindicar este mecanismo legítimo y legal de los trabajadores en la defensa de sus derechos y aspiraciones, ayudó al proceso de aprendizaje de un número mayor de empleados respecto de la verdadera naturaleza del Banco y de cómo procede cuando de negarles derechos se trata, y sirvió además para que los trabajadores evidenciaran el papel que cumple el sindicato como factor de organización, dirección y representación de sus intereses.

Bancamia era consciente que no podía permitirle el derecho a votar y decidir a sus trabajadores, ya que el malestar y el repudio a sus políticas es creciente debido al maltrato diario, el incumplimiento de sus obligaciones como empleador, las extensas jornadas, los permanentes llamados a descargos y la improvisación por parte de la administración de la empresa, entre muchas otras razones, sabía que donde los trabajadores podían votar, lo harían por la huelga, tal y como sucedió, por eso no escatimo esfuerzos para intimidar, chantajear y menoscabar la dignidad de sus empleados.

Donde se pudo votar, el porcentaje de votación por la huelga estuvo cercana al 80% que debe obligar a Bancamia a reflexionar sobre el tratamiento que debe darle a este conflicto, los 750 votos por la huelga representan también y son la voz de esos centenares de trabajadores que fueron reprimidos, alejados de las urnas y condenados a no poder materializar con su voto el respaldo al pliego de peticiones y a la huelga. Bancamia con su proceder a lesionado gravemente a los trabajadores, menoscabado los ambientes laborales lo cual de no darle positiva salida al conflicto afectará el desarrollo mismo de la entidad. Los trabajadores sabrán reivindicar su dignidad, tienen como hacerlo.

El sindicato seguirá procurando una salida digna al conflicto, en la que no sean los trabajadores los lesionados con el menoscabo de sus derechos, no tienen estos porque pagar las consecuencias de los errores de la administración del banco que pretende minimizarlos, radicalizando el conflicto laboral y expresando desprecio por el bienestar de sus empleados.

Estamos dispuestos a sentarnos a una mesa de arreglo directo sobre la base que el banco haga ofertas serias y desista de su intención de descargar sobre los hombros de los trabajadores los resultados de su desastrosa gestión administrativa.

JUNTA DIRECTIVA NACIONAL Y COMISIONES NEGOCIADORAS

ACEB –    ASEFINCO
OLGA LUCIA RUIZ L.      – NIDIA CAROLINA VARGAS R.
BIBIANA ISABEL PEREZ C.   –       VICTOR JULIO PABON

Asesores
JUAN FRANCISCO SANCHEZ     –   CARLOS RAUL MORENO PARRA

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