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Los retiros están limitados a 60 euros por día. El control entrará en vigencia desde este martes.

Bancos GriegosEl consejo de estabilidad financiera griego recomendó mantener cerrados los cajeros automáticos para este lunes y limitar los retiros a 60 euros por día una vez que reabran el martes, dijo a Reuters una fuente que participó en el encuentro del consejo.

El límite recomendado se aplicará a los tenedores de tarjetas bancarias griegas. Quienes posean tarjetas extranjeras tendrán permitido retirar el límite máximo fijado por sus bancos, aclaró la fuente.

Previamente, el primer ministro, Alexis Tsipras, anunció un feriado bancario para este lunes y controles de capitales después de que los griegos respondieron a su inesperado llamado de un referéndum sobre los términos del rescate con masivos retiros de fondos de los bancos.

No obstante, para que los controles de capitales entren en vigencia, deben ser aprobados por el gabinete griego y luego promulgarse con un decreto presidencial.

Sobre el tema, una fuente reportó que una de las recomendaciones del consejo fue realizar un “feriado bancario de seis días hábiles hasta el lunes por la noche de la próxima semana”. Sin embargo, aseguró la fuente, “los cajeros automáticos no operarán este lunes, volverán a abrir el martes”.

Según fuentes de la Unión Europea, este sábado fueron retirados 400 millones de euros de los bancos de Grecia y 600 millones el viernes.

El martes, Atenas podría caer en el incumplimiento de pagos con sus acreedores: el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI). La deuda asciende a cerca de 1.600 millones de euros.

Cajeros automáticos están abarrotados de gente

Después del anuncio de Tsipras, los griegos se lanzaron este domingo en una ansiosa búsqueda de cajeros automáticos para retirar dinero en efectivo.

En el centro de Atenas, al menos una docena de cajeros ya no estaban funcionando, lo que llevó a los residentes y también a turistas a lanzarse en una frenética búsqueda de máquinas que todavía estuvieran funcionando.

El rechazo del Eurogrupo de prolongar el programa de asistencia a Grecia más allá del 30 de junio “condujo al BCE a no aumentar la liquidez de los bancos griegos y obligó al Banco de Grecia a activar las medidas de cierre temporal de los bancos y la limitación de los retiros bancarios”, declaró Alexis Tsipras en su alocución televisiva.

Tsipras también anunció que volvió a pedir a la Unión Europea y el Banco Central Europeo (BCE) una extensión del programa de ayuda para el país, que le fue rechazada este sábado.

No todo el mundo se encontraba en la playa o en el café este domingo, algunos continuaban concentrándose frente a las máquinas distribuidoras de dinero.

Lo intenté en muchas máquinas, cinco, seis, ocho, diez, ni siquiera estoy segura“, se lamentaba una griega llamada Voula mientras intentaba en otra máquina.

“Me siento muy ansiosa, muy enojada con el gobierno. Los odio. Han llevado a Grecia a una aventura muy peligrosa”, afirmó.

Frente a una sucursal del Banco Nacional en los suburbios de Atenas, una veintena de personas esperaban pacientemente a pleno sol.

Otros no han intentado recuperar sus ahorros porque simplemente no los tienen. Por ejemplo, Stefanos Kollias, de 36 años, empleado en una empresa informática, gana 11.000 euros anuales en comparación de los 15.000 que obtenía pocos años atrás.

Andreas Nikolopoulos, de 40 años, explica que todo su dinero lo tiene en casa. Este experto en seguridad no teme a los robos pero en cambio sí por Grecia, y augura un futuro “sombrío”.

“Yo tengo familia en Australia, Canadá, y tengo una propuesta de empleo en Múnich (…) Pero mis vecinos, los amigos, la familia, han caído en la trampa”, estima este creyente frente a la iglesia del barrio popular de Pangrati.

A algunos metros de él, una joven también creyente, sonriente, de 17 años de edad, Marina Stoianovich, quiere mantener la esperanza, inclusive en caso de un Grexit (salida de Grecia de Europa): “Vamos a estar en un país diferente, vamos a controlar nuestra economía (…) Encontraremos el medio para hacerlo”.

Tenemos miedo… pero esperamos lo mejor“, confía Fotini, una mujer de 76 años que esperaba a una amiga sentada en un banco de la plaza Syntagma. “La gente quiere una buena vida y trabajo. Hay demasiados hombres y mujeres sin empleo. No es justo“, afirmó.

GDA / LA NACIÓN

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