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Viva el pliego de Peticiones y la Unidad de los Trabajadores

No al pacto colectivo… Sí a la Convención Colectiva¿ Que es la Negociación Colectiva?

En nuestro país, la Negociación Colectiva tiene rango constitucional como lo expresa el artículo 55, inciso 1, que dice: “Se garantiza el derecho de negociación colectiva para regular las relaciones laborales, con las excepciones que señale la Ley.” En el mismo artículo, el inciso 2 establece que: “Es deber del Estado promover la concertación y los demás medios para la solución pacífica de los conflictos colectivos de trabajo.”

La Convención Colectiva nació en la necesidad de los trabajadores para demandar mejoras en sus ingresos y condiciones de trabajo, a su contraparte empleadora, cuya mayor tasa de ganancia ha dependido de contratar mano de obra barata en altas cantidades. Es así como, mediante la operación de grandes masas de trabajadores a costos bajos, se garantiza el crecimiento del capital y su acumulación.

Es una de las herramientas que, por excelencia, ha sido utilizada por los trabajadores en la búsqueda de lograr reivindicaciones más justas, como es la de poder negociar su salario y las demás prestaciones sociales y conquistas laborales. Es un derecho que muchos pretenden desvirtuar al ser señalado como generador de “privilegios” para los trabajadores, concepto no ajustado a la realidad en razón a que estos se ven obligados a recuperar, mediante acciones de carácter legal, lo que se les niega en la producción de la riqueza. Y es a través de la figura de la Convención Colectiva de Trabajo, que los empleados obtienen determinadas reivindicaciones o emolumentos.

LOS PACTOS COLECTIVOS … ALAGOS PATRONALES

Los pactos colectivos son la concepción de la mayoría empresarial para posar de paternalistas y protectores “genuinos de sus trabajadores. Estos, aparentemente, son quienes cuidan el cliente interno y los pactos se materializan cuando existe la sospecha de que los trabajadores desean construir una organización sindical. Para evitar el sindicato, fungen “favorecer a los trabajadores” mediante la contratación colectiva ofrecida por el pacto, utilizando la favorabilidad de la clase contraria a los intereses de la población trabajadora que maneja el Estado y la protección legal elaborada para tal fin.

De manera soslayada, los patronos la usan dicha figura legal para contraponerla a los proyectos de la organización sindical, afectando los derechos fundamentales de los mismos trabajadores, tal como: libertades sindicales, derechos de asociación y contratación colectiva; a través de los pactos, brindan algunas “prebendas” para los trabajadores no sindicalizados para mantenerlos al margen de sus formas asociativas. De esta manera, tratan de someter al empleado marginando a los sindicatos o manteniéndolos en minoría. El propósito es limitarlos para que no puedan arrancar a los patronos los derechos laborales que -per se- le pertenecen a los trabajadores.

Las Organizaciones Sindicales han luchado durante años para que los pactos colectivos no cercenen los derechos de la clase obrera; también, para que los patronos no generen un estado permanente de desigualdad. No obstante, mediante la lucha obrera se ha logrado ponerle un limitante legal a los pactos colectivos; de ahí que el artículo 70 de la Ley 50/90, prohíbe firmar pactos colectivos cuando el sindicato agrupe más de la tercera parte de los trabajadores de una empresa y si llegaren a existir les está prohibido prorrogarlo. Sin embargo, la patronal vulnera estas normas, haciendo que los sindicatos y los trabajadores,individualmente, tengan que tutelar consiguiendo pronunciamientos de la Corte Constitucional y Suprema de Justicia y así, regular estos pactos por medio de las sentencias, entre ellas las SU342 de agosto de1995 y 11859 de enero de 1999.

En la historia de la contratación colectiva no se conoce caso alguno donde los pactos colectivos cumplan con las reglas legales para suscribirlos. Por ejemplo: los trabajadores no realizan asambleas para aprobar un pliego de peticiones; los patronos se saltan todas las etapas de negociación elaborando el pacto colectivo sin la participación de los trabajadores, violando la ley apoyados en argucias para convocar a los trabajadores sin decirles la verdad. A ellos, unas veces, se les convoca con el engaño de “agasajos de gratificación”, o con el sofisma de los “eventos deportivos o culturales”. Una vez logran reunirlos el que habla e impone la firma del pacto colectivo, es el patrono. No hay derecho a discutir u opinar. La trampa consiste en hacer renunciar a quienes se han afiliado al sindicato, bajo propuestas de mejoramiento, halagos o amenazas, y como es usual, algunos se derrumban al escuchar “los cantos de sirena”.

¿Cuál es la diferencia entre la Convención Colectiva y el Pacto Colectivo?

La Convención es firmada, de un alado, por los negociadores del sindicato nombrados por los trabajadores afiliados en sus asambleas generales, siendo el sindicato el que representa a los trabajadores ante los patronos para hacer cumplir los acuerdos. Del otro, firman quienes representan a la empresa. Pero, a diferencia de lo anterior, el Pacto o “políticas de beneficios extralegales”, es acordado por representantes de los trabajadores que, supuestamente, hablan a nombre de todos ellos, quienes, en realidad, son escogidos por la administración de la empresa. Luego, se obliga a cada trabajador a firmar el acuerdo definido por el patrono, sin darle la posibilidad de negociar ya que es el empleador quien impone las condiciones y los “acuerdos” a su mera voluntad. De esta forma, no hay quien reclame ni haga cumplir lo que individualmente firma y si el trabajador reclama es despedido. De esta forma, el empresario podrá deshacer lo que el mismo hizo.
Para firmar las limitadas “políticas de beneficios extralegales” las empresas plantearon aumentar el porcentaje del salario mínimo del gobierno. Ningún pacto ha conseguido una estabilidad laboral para los trabajadores. Pero si se lograse la firma de una Convención, se lograrían mayores beneficios para todos los trabajadores. He ahí la diferencia del pacto con la convención firmada al calor de la lucha del conjunto de los trabajadores sindicalizados y lo pactado en ella es para todos los trabajadores sin discriminación alguna.

Por Departamento jurídico ACEB

Sergio David García Osorio

Luis Omar Mena Blandón

Miguel Galves Sierra

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