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En tan solo 15 meses de gobierno el presidente Duque reporta unos niveles de rechazo que fluctúan entre el 84% y el 63%, es decir la mayoría de la población colombiana desaprueba la gestión de esta administración.

¿Pero cuáles son las razones para que los colombianos hayan esclarecido el mandato antipopular de un presidente elegido con un apoyo electoral sin precedentes? Su gestión presidencial, su plan de desarrollo, la fracasada y hoy revivida reforma tributaria y los anuncios de reforma laboral y pensional, develan que gobierna a favor de los grandes conglomerados financieros, los grandes terratenientes y los grandes comerciantes importadores y exportadores.

La banca reporta ganancias entre enero y septiembre de 2019 de 6,8 billones de pesos, según la superintendencia del ramo. El 1% de los propietarios tienen en su poder el 81% de la tierra cultivable en colombia. Un millón de hogares campesinos viven en menos espacio del que tiene una vaca para pastar. Estas alarmantes cifras son extraídas del revelador estudio de Oxfam de 2017, “Radiografía de la desigualdad”.

En Colombia según las cifras reveladas por el Dane para 2018, hay 12,8 millones de personas en pobreza monetaria (27%). Más de 3,5 millones de compatriotas (7,2%) viven en la pobreza extrema, (4,9% en los centros urbanos y 15,4% en el sector rural). El 19,6% o sea 8,3 millones de personas en pobreza multidimensional. Para el 2018, el coeficiente de desigualdad de ingresos Gini registró un valor de 0,517, con tendencia al alza, siendo uno de los más altos del mundo y el segundo en América Latina después de El Salvador. Para los últimos meses el Dane registró la cifra de desempleo en 10,5%, 11,1% en las 13 principales ciudades y la informalidad laboral de la población económicamente activa en 62%.

La reforma tributaria de Duque, que se tramita hoy en el congreso, tiene por último objetivo una nueva rebaja de impuestos a los grandes conglomerados económicos, es decir a los ricos, y aplicar a través del IVA y la ampliación de la base gravable, mayores cargas a los trabajadores y a la población pobre del país. Es un desafío a las gigantesca movilización en marcha.
Por exigencias perentorias del FMI y la Ocde el gobierno, los gremios y los partidos políticos del actual régimen neoliberal, anuncian de manera abierta o encubierta, reformas pensional y laboral como está establecido en el PND. La primera tiene como objetivo acabar con el sistema de prima media de Colpensiones y la segunda introducir el trabajo por horas, que abrirá las puertas para rebajar el pago de la mano de obra por debajo del salario mínimo y reducir a niveles paupérrimos la seguridad social.

En este gobierno ha llegado a límites inusitados el asesinato de líderes sociales, las cifras de algunas fuentes, como Indepaz, las sitúa en 226 líderes en este año. Cada 72 horas ocurre un asesinato de un indígena en lo que se puede calificar como genocidio. Esto es una catástrofe nacional, un atentado contra la paz, un cierre de la democracia, la antesala para la instauración de un Estado fascista. Todo esto aupado desde el Congreso por la bancada del Centro Democrático con un lenguaje agresivo, intolerante, de venganza y de muerte. La insistencia del presidente Duque y de su partido en destruir, modificar o retrasar los acuerdos de paz tiene como gran telón de fondo mantener esta situación sobre la propiedad del suelo rural y evitar que se realice la restitución de las tierras que fueron despojadas al campesinado en los últimos 50 años de violencia política.

Toda esta situación y el magnífico ejemplo están que están dando los pueblos de América Latina en particular los de Ecuador y Chile, llevaron a que desde las centrales obreras CTC, CGT y CUT, en conjunto con organizaciones sociales y la juventud estudiantil, llamaran al Paro Nacional del 21 de noviembre, el cual está en desarrollo y ha tenido un histórico auge sin precedentes en décadas. En más de 500 municipios y cerca de 4 millones de compatriotas se movilizan contra las reformas de Duque, en defensa de la paz, contra el asesinato de líderes e indígenas, la defensa del medioambiente y mucuas reivindicaciones de las nuevas ciudadanías. Desde la reina de belleza, pasando por artistas y cantantes, personalidades de la intelectualidad y la política, la iglesia católica, hasta miles y miles de colombianos se manifestaron a favor del paro y la movilización, las portentosas marchas, los estruendosos y masivos cacerolazos y el sinnúmero de carteles de protesta en las calles se manifiestan hoy en este contundente levantamiento popular y ciudadano.

Nuestro llamado es a no dejarse confundir, a no perder de vista cuáles son la razones del paro, a no olvidar a los millones de colombianos que hoy no tienen un empleo decente por cuenta del neoliberalismo imperante, a no darle la espalda a los miles de compatriotas que hoy aporta a la seguridad social y que no tienen garantizada su pensión de jubilación, a los estudiantes que se esfuerzan por alcanzar un título universitario, pero lo único que les ofrecen es empleos precarios o la posibilidad de irse del país, no olvidemos que más del 60% de los colombianos aptos para trabajar ocupan su tiempo rebuscando como subsistir; esto no puede seguir así, somos una nación privilegiada, con grandes recurso naturales, con costa sobre dos mares, con todos los pisos térmicos, pero con la mayoría de sus tierras baldías en manos de acaparadores que ni producen ni dejan producir, mientras Colombia importa 14 millones de toneladas de alimentos pagados con dólares y con una devaluación desbordada.

No permitamos que las maniobras mediáticas nos pongan a enfrentarnos entre nosotros mismos en momentos en que los bancos generan diariamente miles de despidos, sin indemnización de ningún tipo, solo porque a los banqueros les resulta excelente negocio la implementación de la digitalización, el enemigo está en los cargos importantes del Estado, el enemigo a vencer son los políticos corruptos, que mientras imponen salarios de hambre para los trabajadores, ganan millonarios sueldos sin trabajar, nuestro enemigo no es el sindicato que en medio de muchas desventajas y sorteando enormes obstáculos trata por todos los medios mejorar las condiciones sociales y económicas de los trabajadores, nuestro enemigo son los grandes conglomerados económicos cuya voracidad no se sacia con nada.

Por duro que resulte, por mucho que algunos colombianos se vean afectados transitoriamente por la protesta, debemos persistir en el paro, en la protesta activa, el futuro solo lo labramos nosotros mismos, súmese, haga parte de los millares que salimos a las calles a confrontar al sistema, orando o arrodillados, lo único que logramos es que se sigan burlando del pueblo y que sigan pisoteando nuestros derechos.

Juan Francisco Sánchez Zambrano
Presidente Nacional ACEB

 ACEB presente en el Paro Nacional . Descargar El Bancario , AQUÍ

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